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Inequidades arbitrarias entre el Estado y nuestra sociedad.

Una sensación de injusticia permanente enloquece a los argentinos hasta conformar una especie de hartazgo recurrente, ese que invade las venas por las que transitan nuestros pensamientos y comentarios del día a día. La pobre y enfermante realidad cotidiana que atenta contra nuestra paz, nuestra tranquilidad y nuestra sensación de seguridad y confianza.
Un Estado que contrariamente a modo de papà contenedor y generador de confianza, termina afectandonos de la manera que lo haría un padre sicòpata, saboteador, violento e incumplidor.
Por mi cuenta aqui se me ocurren algunos ejemplos que a diario brindan pruebas de todo ello y que, sin duda, determinan la desproporcionalidad entre la falta de responsabilidad del Estado y la exigencia que, desde el mismo, se le impone a la gente.
Un Estado que por un lado se muestra preocupado por tener que dejar de subsidiar los servicios de luz y de gas a la gente pero que a la vez, al examinar las facturas que nos llegan, vemos perplejamente que el componente de impuestos que les cargan està cercano al 50%.
Un Estado que desde sus diferentes estamentos (municipal, provincial, nacional) nos cargan con iva, ingresos brutos, patentes de vehìculos - más tantas decenas de impuestos y tasas disfrazadas - pero que a la vez al ir transitando calles o rutas vamos con, cada bache, partiendo en pedazos a nuestros vehìculos y con ello a nuestra economía familiar.
Un Estado que ante los robos e ilìcitos y actos vandálicos, que a diario sufrimos, se muestra sin capacidad de defendernos y a veces hasta cómplice o propiciador, ya sea por acción o por omisión.
Un Estado que ante nuestros pedidos de respuestas verbales o pedidos de informes por escrito, no solo se toma su tiempo en responder sino que muchas veces se da el lujo de ni siquiera hacerlo o, en el mejor de los casos, patear la respuesta hacia adelante de forma indefinida.
Un Estado que supo con la historia concluir en que la ley y las conductas prioritarias deben contemplar y respetar y priorizar el tan aclamado y saraseado "bien superior del niño". Sin embargo, 2019 (sin pandemia), luego 2020, 2021 y 2022 (también sin pandemia), no ha sabido sostener ni arbitrar los medios para que los chicos puedan tener clases durante al menos alguna semana consecutiva sin paros, ni jornadas de reflexión, ni trucos, para que las clases puedan sostenerse y asi contribuir a ese bien superior.
Un Estado que ve clara e impúdicamente cómo, tambièn sobre costos de alimentos, recaen sus exorbitantes impuestos mientras que, a la vez imprimen billetes sin valor para con ello poder sostener privilegios de funcionarios y para cooptar voluntades o votos. Nos recargan asi con una doble e ilegítima imposiciòn impositiva. Nada más y nada menos que con una terrible inflación ocasionada por la dilución de la moneda.
Un Estado por el cual, con justa razón, se instala en nuestras mentes y cuerpos a cada rato (como sin darnos cuenta) que estamos siendo atravesados por insanos pensamientos que sin duda irán dejando huellas y trastornos que afectan y afectarán tanto al presente como al futuro.
Finalmente la historia encontrará un nombre para atribuirles a los responsables. Quizà ese nombre no sea oligarquìa o casta, pero seguramente ese nombre no serà ni gorila ni peronista, ya que esos calificativos son dos caras de una misma moneda utilizada por los sicòpatas de la historia para asi mantenernos enfrentados y, con ello, lograr sus mezquinos privilegios.

EDITORIAL (por Adriàn Strait)

El bolsillo de los funcionarios o el país?

R ec u r r e n c i a de los tres poderes del Estado a no aportar para las crisis.

La gente pone lo que el poder no.

El patriotismo y las juras sobre santos evangelios de todas las biblias habidas y por haber, termina acovachado en los bolsillos de quiénes ejercen la sarasa de la escarapela y del himno nacional a viva voz.

En todo, menos en ir al hueso, los funcionarios van buscando la solución para evitar la quiebra de nuestra moneda, para la disparada de la inflación y para la pérdida del poder adquisitivo de la gente.

Cansada y más bien harta la sociedad se encuentra de escuchar que ”no mueven la aguja” los costos generados por los gastos en sueldos de funcionarios de mediano y alto rango.

Reducirlos a la mitad es una prueba y un intento que no se hizo (obviamente no?), una señal que no se dio, pues darla sería tocar los facilísimos ingresos con los que se alzan nuestros funcionarios. Por otra parte perciben dinero exuberante pero sin darnos buenos resultados por sus gestiones.

En medio del actual tamaño, descalabro institucional, económico y de tanta miseria en todo sentido, intentar revertir la inercia dando una señal motivadora podrá ser un buen principio. Pero no, ¿quien acaso va a tocar sus ingresos en nombre de la patria?

Irremediablemente una y otra vez la sociedad presencia y sufre a quienes se apuran a cubrirse cuando ven caer sus posibilidades de reposición de stocks, a quienes aprietan sus estómagos comiendo menos, y a quienes padecen una patria derrumbada, oxidada entre los escombros de la corrupción, entre los fallos fallados y esquivados de la verdad, entre una justicia lenta y especuladora de los tiempos de la política.Justicia injusta que alienta y estimula el descontrol de negociados.

Además del olor a corrupción naturalizada tenemos un ejecutivo electoralista e inoperante, un legislativo de bajísima productividad y priorizando sus propios patrimonios y un judicial con privilegios muy por fuera del común de la gente, de increíble lentitud, de amiguismos, de negociados y corporativismos.

El resultado a la fecha, para nuestra Argentina, es una verdadera cloaca camuflada por domicilios suntuosos, autos importados de miles de dólares, consumos en viajes al exterior, vidas suntuosas, vuelos innecesarios, grandes comitivas gastando nuestro dinero, etc . Todo ello, endeudando a las futuras generaciones. Bancado por el pueblo. Hundiendo la patria. ¿Será hora de hundirnos del todo o mejor repensar?

Editorial, por Adriián Streit

Aerolíneas Argentinas desprestigiando nuestra marca nacional

Aerolíneas una vergüenza cómo recarga precios y maltrata a sus pasajeros inventando excusas para no permitirles subir a su vuelo
Lo hace extorsivamente (pues ya estando en el aeropuerto, quién está pronto a su viaje, se ve sorprendido y conminado con este atropello) los obligan a ubicarse en el vuelo siguiente, cobrándoles para ello más del 50 % de recargo sobre sus pasajes ya abonados. Ni siquiera (si no tienen el dinero o su tarjeta disponible) les permiten discutir o dejar pendiente el pago pues si no pagan no viajan. En realidad, si fuéramos justos, la empresa debería y correspondería indemnizarlos por hacerlos retrasar en su llegada a destino y por las consecuencias que en cada caso pueda traer..
La táctica o el truco que utiliza Aerolíneas Argentinas es decirles a los pasajeros que el vuelo que sigue tiene precio más caro del que ellos han abonado y para no permitirles subir a su vuelo les dicen que ya han cerrado las bodegas del avión propio de su vuelo, por lo cual se les impide embarcar..
Esta nota no pretende acalorar el debate sobre el déficit de la empresa ni intervenir en la discusión entre quiénes proponen privatizar o quienes proponen
continuar subsidiando, sino que pretende "advertir y denunciar" tales atropellos y la violencia que ello genera. Una violencia ejercida claramente sobre el pasajero quien claramente es la parte débil de la cuestión, siendo que además significa un abuso que lleva el sello del Estado ya que la empresa es de propiedad argentina.
Una pena y una cuestión que requiere la intervención de algún ente regulador o funcionario que actúe de oficio, sin pretender poner a los ciudadanos a realizar tres millones de trámites burocráticos para encaminar su defensa (Hecho confirmado en dos casos concretos para un vuelo llegado a Aeroparque proveniente de la ciudad de Esquel con combinación a Córdoba)

Editorial (por Adrián Streit)

Editorial del 12/4/22 Si no fuera por los Médios.

"Con sus verdades y con sus mentiras"

Con toda la controversia desatada los últimos años en Argentina en contra y a favor de los Medios, tanto de un lado como del otro, si no fuera por ellos, estaríamos sin la brújula que señale las oscilantes y posibles locuras polarizadas entre ambos extremos. Entre ese oleaje, seguramente, pueden ir navegando algunas verdades.
Diría sin embargo que el atrevimiento para fabricar noticias tiene que, de alguna manera, morder sobre algún viso de realidad y dado ello es que el público tiene así la oportunidad de inferir qué es lo que puede realmente estar sucediendo.
Se trata quizás entonces de ir examinando e informarse e intentar orientarse con ello sacando algunas conclusiones. De ser posible hacerlo desde una mirada carente de obsecuencia y que desde ya sabiendo de antemano que obviamente no abundan en ésta argentina contemporánea apestada de blanco y negro, prácticamente carente de colores.
A veces existe osadía para difundir noticias ciertas, aunque en apariencia resulten increíbles o descabelladas. Radica su mérito en la valentía de quienes las ponen a la luz, ya que muchas veces el riesgo de quien las publica puede traer la desconfianza del público. Lo razonable y lo coherente, lo simple y lo racionalmente natural contrasta con las noticias naturalizadas siendo que a la vez increíblemente grotescas. Quienes informen y analicen orientados a la búsqueda de la objetividad periodística también serán agredidos, pues muchos sentirán que se está exponiendo a alguna de sus figuras idolatradas.
Se da que algunos poderosos o aspirantes a serlo son capaces y sin dudarlo buscar a quien sea para estimular con su dinero a quienes se encuentren produciendo las noticias, sea quien sea, para sobornarlo o para mediante presiones extorsívas, de ser necesario, manipular el contenido de lo que difunden. Esto sucede en todos los ámbitos y va en consonancia con los atributos del público pues, entre los consumidores hay quienes aceptan ser permeables a los análisis periodísticos que los lleven a festejar el accionar de sus admirados. Sucede que puede resultar que sean justamente quiénes les otorgan cargos o facilidades para sus negocios o finanzas y para mejorar su economía del día a día.
El entusiasmo se da muchas veces en abrazar a los Medios que llevan a aplaudir acciones tenidas por logros, como así para igualmente cuando en lo difundido se ataca a quienes éste público considera sus enemigos.
Encontrar la realidad es muy duro pues a veces no resulta tan atractivo como el hecho de ovacionar o condenar fanáticamente alguna ilusoria causa.
Toda esta ensalada en donde entre las informaciones, en apariencia desquiciadas, existen las ciertas, las muy ciertas y las que nos conducen a que desde un pequeño botoncito descubrir cuál es la la veraz. Dado ello corresponde darnos cuenta que toda exposición, aún enmarañada en tantas perversas distorsiones puede darse gracias al periodismo y a los Medios.
La corrupción está en todos los sectores pero indudablemente aquella que proviene desde el Estado es la más condenable ya que es en lo cual la ciudadanía ha depositado su confianza y su mandato. Y es la verdadera cara de la traición.
Tarde o temprano, y cuanto antes mejor, nos daremos cuenta de cuánto es el valor de los Medios, de cuánta obligación tenemos en una búsqueda por dilucidar la verdad. Principalmente y con gran contundencia nos corresponde y nos conviene defender la libre expresión y la libertad de difusión.

10/3/22 EDITORIAL:Fin de la temporada verano 2022

"Cuando el casino canta el cero barre todo"

Para El Bolsón, para la Argentina y para toda la Comarca Andina en particular se dio, este verano 2022, un movimiento económico que hacía falta. Se precisaba y sucedió.
Esperado desde hace muchos años y ahora en un contexto en donde también se ve en el plano internacional el principio de una guerra. Y en un contexto nacional en donde parecería que la vida y la muerte se pudrían dirimir entre elegir las condiciones del fondo monetario para una extensión de la deuda o caer en cese de pagos.
Bajando todo ello a nivel local diría que la actividad privada o sea cada uno y cada habitante, dado el esfuerzo que viene significando la diaria, tenemos que esperar que quienes nos gobiernan, quiénes administran la política y quiénes toman las decisiones entiendan de que no pueden adueñarse de ésta buena cosecha que arroja el turismo ya que algunos emprendedores privados, con ello, están apenas pudiendo recuperarse de lo arrasado por la pandemia, impericias de nuestra dirigencia incluidas.

Editorial nov2021 (por Adrián Streit) "La vida de las personas tiene que ser algo más que una lotería"

Creo que los buenos gobiernos y los países coherentes trabajan (entre otras cosas) sobre una organización del Estado a los efectos de que sus ciudadanos puedan gozar y disponer de cierta y razonable previsibilidad.
Natural y probablemente el punto de vista y el modo espiritual en que cada uno va encarando sus conductas y decisiones va dando resultados acordes a ello, lo cuál es un tema personal de cada uno y que el Estado (excepto a través de políticas educativas) nada puede hacer..
Si bien igualmente nuestro tránsito por la vida puede parecernos azaroso, no por ello la organización política y decisiones -como asi tampoco- las estrategias de nuestros gobernantes (ni los planes de gobierno o falta de ellos) deben llevarnos a que nuestra vida resulte una lotería.
No podés ir a un organismo público y que a lo mejor te atiendan bien y a lo mejor no (o que tal vez ni siquiera te atiendan). No podés ir a un hospital a las 7 u 8 de la mañana caminando o tal vez a dedo (o como sea) o arrancando un auto bajo la helada y que a lo mejor te atiendan pero quizás no. No podés ir a tu turno médico pero tal vez tu cita se haya cancelado y nadie te haya avisado. No podes (como lo explicamos en detalle en la anterior editorial) ponerte a realizar el kafkiano trámite de transferir un vehículo y que allí te aparezca una multa realizada en un pueblo en que ni tu auto ni vos jamás estuvieron. No podés deslomarte para hacer llegar a tus hijos a la escuela y que a lo mejor haya clases pero a lo mejor no. No podés planear donde vivir en función (entre otras cosas) de la educación de tus hijos pero que quizás luego no haya clases en todo el año. No podés ahorrar una cifra peso a peso para adquirir una herramienta, y cuando obtuviste la suma acordada ir a comprarla y que ya -en ese momento- no te alcance pues su precio haya aumentado. No podés contener el precio de tu servicio o producto cuando al mismo tiempo el mismo Estado te está resultando en costos más caros que el día anterior. No podés votar un candidato que cuando asume y le toca decidir cuestiones de gobierno decida diferente a lo que te prometió pues según lo prometido en aquel momento no coincide y vos en base a sus dichos lo votaste. No podés descuidarte un segundo y que te abran la puerta de tu auto o de tu casa y te los vacíen. No podés salir de tu vivienda o de tu terreno pero que al volver se encuentre otra gente allí instalada y no poder contar con herramientas inmediatas para recuperarla. No podes (en las periferias urbanas ni en las urbanas o rurales) salir de tu casa y tal vez volver sano pero quizás no.
No podés arriesgarte en un proyecto o en un emprendimiento, tanto en dedicación, como en planeamiento e inversión, pero que al tenerlo encaminado te hayan cambiado las reglas y termine todo ello resultando en un fracaso y no precisamente a causa de una deficiente planificación personal sino a causa de la imprevisibilidad impulsada desde el gobierno que nos gobierna o desgobierna o lo hace arbitrariamente en virtud de intereses ajenos al bienestar de las personas comunes. No podés vivir desconfiando pues te vas dando cuenta que la premisa y motivación que mueve a nuestros funcionarios está dada simplemente (y focalizada) en aspectos que apenas (pero contundentemente) responden de sus mezquinos intereses personales.

MUNICIPIOS QUE FACTURAN MULTAS QUE NO EXISTEN: DEFENSA DEL CONSUMIDOR ¿que hace?

"ATENTOS QUIENES DEBEN PROTEGERNOS Y REPRERSENTAR NUESTROS INTERESES"

Todo aquello que cae de maduro es lo más difícil de ver. Al no verlo, al no detectarlo como uno más de los problemas de nuestra sociedad mas difícil será encarar la solución.
Municipalidades enviando multas que no existen. Infracciones facturadas a vehículos en fechas que no han estado circulando ni estacionados en esas localidades.
Ya venimos viendo y padeciendo que lo más inconcebible puede suceder en Argentina.
Registros del Automotor y asociaciones intermedias en representación de Gestores, pero básicamente quienes se encargan del organismo denominado Defensa del Consumidor, deberìan no solo decir basta a estas prácticas sino encontrar la manera de imputar penalmente a los responsables. Nuestro país ya no tiene resto para soportar tanta avivada y tanta chanchada. Ni tanta corrupción.
Para recibir una infracción vehìcular al menos uno debería haber estado en esa localidad y con su vehículo! Pero no, en la necesidad de facturar, hay Intendentes o encargados de Hacienda siendo cómplices de estas prácticas que atentan no solo contra la economía de los consumidores sino también contra la tranquilidad en general.
Consumimos bienes y servicios de empresas privadas y de particulares pero también del Estado. La pregunta es ¿quien nos defiende del acoso permanente y de la inoperancia de los organismos estatales o de aquellos que -como los Registros del Automotor- actúan en su nombre o con el aval del gobierno?
Quien nos da una mano como sociedad?... porque a la hora de defendernos del Estado o de organismos que actúan con el guiño de las autoridades, no solo que no cuestionan cosas que le corresponderìa darse cuenta (como ser detectar e imputar a municipalidades que se prestan a facturar multas que nunca existieron). Mientras, a la vez, en el negocio de las transferencias le ponen precios al trámite que tristemente -dado su ritmo de actualizaciones e incrementos- generan más inflación pues, más que sintonizar, van en punta con con todo el conjunto de precios que así lo hacen. Y acaso ¿no debería el gobierno ser cuidadoso y ser el primero en no sumarse a la generación inflacionaria y cuidarnos de ella? ¿o al menos no inflar más aquel flagelo que de por sí ya viene sucediendo?. Mucho menos actuar en complicidad con municipios que fabrican infracciones nunca acontecidas.
Yo creo que a esta altura y con tantas operaciones de vehículos que se transfieren día tras día, tendría que haberse notado que el consumidor, en este caso quien precisa y encara realizar una transferencia, con todo lo engorroso y meticuloso, ademàs de altamente costoso que resulta, los Registros y las autoridades competentes (además de los gestores) ya deberían haber detectado que hay Municipalidades (o quizás policías de tránsito con su guiño) que son responsables de esta estafa realizada nada menos que desde el Estado contra personas particulares.
Desde ya que la mayoría de las personas que se encuentran en el final del trámite, previo a recibir la kafkiana tarjeta verde (no sin bronca pero si con hartazgo y resignación) deciden pagar las infracciones "inventadas", en vez de reclamar pues ni siquiera está claro en donde ni como hacer un reclamo acerca de una infracción venida desde una localidad por donde uno no ha estado.
Los Registros del Automotor nos dan cuenta de tales multas al momento en donde uno precisa la transferencia en mano y mucha gente las paga en virtud de lo extorsivo que resulta (a esa altura del trámite) el mecanismo en donde reclamar pues nadie sabe cómo ni dónde, mucho menos siendo apenas un individuo de a pie. No no sólo es engorroso sino que tan dificultoso y utópico como lo ha sido para el Quijote salir a luchar contra los molinos de viento.

OCTUBRE ES VERANO (Editorial 12 Set 2021 por Adrian Streit)

“El compromiso y la obligación de no pinchar lo comercial”

Quienes dictan normas de gobierno desde todas las esferas estatales ya sea municipal, provincial o nacional, han quedado encerrados entre la pandemia y sus comportamientos personales ya puestos ante la vidriera de la sociedad.

En todos los sectores se han ido dando casos en donde cada persona ha ido optando entre la responsabilidad y la transgresión. Los ciudadanos de a pie, en su mayoría, han ido acatando mientras se daban a luz malos ejemplos venidos de quiénes debieron haber sido un faro en el comportamiento.

Dado el contexto y la manera perversa en la cual a la actividad privada se la ha ido cargando con todos los costos económicos acarreados por la cuarentena de más de 300 días, es que surge y cae por propio peso el compromiso de incentivar la actividad productiva, profesional y comercial.

Le corresponde a la dirigencia incentivar o premiar o facilitar, al menos por esta vez, y poner allí el foco de sus prioridades, aún si para ello tuvieran que pelear con los de arriba o los de abajo o los del costado.

La previa a ésta temporada de verano es la ocasión para demostrarlo y sería bueno que así lo entiendan, que entonces lo demuestren con hechos y desde ya -si los hubiera- decidan democratizar los incentivos.

EDITORIAL del 12 Ago 2021: Utopìa electoral.

Todo el abanico de la política partidaria ya està en campaña.
Cada dos años se larga y desarrolla esta carrera -aparentemente controvertida- en nuestra Argentina. Por ahora el punto de controversia, en vista a los resultados que vienen dàndose, sería entre una forma de mala praxis y otra en apariencia diferentes.
Un baile de disfraces que empuja hacia su órbita a toda la sociedad, dejàndola obligada a estar eligiendo entre el blanco y el negro. Un yin y yang que mas que opuestos resultan complementarios. No solo el oro, los recursos y el dinero sino que se han fugado por el horizonte de la credibilidad todos los colores del arco iris junto a sus derivados, como asì también nuestra paz presente y de futuro.
Da la sensación de que se ha muerto la confianza.
En cambio, surgiria la esperanza si alguna vez los argumentos y las verdaderas intenciónes de campaña fueran fundados en que la prioridad de proponer planes (inteligentes, reales y posibles) para una gestión de gobierno tendiente al verdadero bienestar de la sociedad.
Que por una vez, en principio, la competencia entre los diferentes espaciòs polìticos se diera en el marco de exponer cada uno su propuesta y a los efectos de que los votantes pudieran evaluar cuàl es la que prefieren.
Lo necesario y lo ideal, no en cambio la recurrente mentira y la mala praxis naturalizada, serìa que cada sector partidario difundiera algo que demuestre que han venido estudiando la temàtica, el mètodo y la estrategia que estiman conveniente presentar. La sociedad asì podria dedicarse a pensarlo en vez de continuar, como hasta ahora, intentando a ciegas guiarse por la intuiciòn o por los fanatismos a partir de los sonrientes y camaleònicos rostros que eligen ir mostrandonos los diferentes candidatos.
Estaría bueno convencernos de que merecemos ya mismo encontrar el camino de las ideas y del debate de propuestas sin tener que caer, una vez mas, en la creencia del actual ilusionismo personalista, de que hay que hallar una persona con poderes supermànicos, capaz de sacarnos de esta decadencia tan visible como elocuente.
El desafío a plantear por delante es intentar que los argumentos vayan de la mano de lo cierto. Que los dichos, los hechos y las intenciones logren transparententarse los unos en los otros.
Indispensable a esta altura es que cada sector aspirante a conducir representatividad y gestiòn de cada municipio, de cada provincia y de la naciòn, pueda animarse a cambiar la inercia que viene teniendo el modo de vender la campaña, o sea estudiar y luego seducir a la gente dicièndole aquello que tiene ganas de escuchar. Con esta estrategia propagandìstica ha venido dàndose la disputa por el poder en nuestro paìs y tristemente ello se ha traducido en un convencimiento perverso.
La utopía está en intentar revertir este cìrculo vicioso, que por ahora no hizo mas que retroalimentar la mentira, la corrupción y la mala praxis.
Nadie duda que ya està haciendo falta enrocar ésta viciciocidad por una nueva forma conducente hacia la virtuosidad. La esperanza tendrìa entonces que estar fundada en realidades más verdaderas y con menos fracaso condenado de antemano. Capaz pueda darse si la sociedad insiste en considerar el valor que tiene hallar en nuestra capacidad de escuchar ese cambio. Una nueva manera que nos lleve a reconocer la valentìa de los candidatos que se animen en sus propuestas a "decirnos la verdad". Empujarlos asi a salir del camaleonismo, del panquequismo, del macquiavelismo, y con todo ello, del actual descrèdito irreconcialiable.

EDITORIAL: UNA MUERTE INNECESARIA, APARENTEMENTE UN FUSILAMIENTO. (por adrián streit)

Intencional o mala praxis?

Más que diluirse las dudas, se agrandan las certezas sobre los excesos que habrían sido cometidos con la responsabilidad del Estado provincial Chubutense.
A poco tiempo del suceso en que fuerzas de seguridad de la provincia del Chubut dieran muerte de un balazo, en un operativo realizado en la zona de Las Golondrinas a un vecino y poblador històrico de nuestra localidad, además del dolor que arroja en familiares y amigos de la víctima solo queda, y en abundancia, la perplejidad màs que cualquier otro consuelo que pudiera darse desde la justicia.
En anterior nota editorial nos hemos referido, desde ya con fundamentos, a la poca importancia que las autoridades de la Provincia del Chubut le vienen dando a la salud mental y psicológica de su población. Éstos hechos no hacen más que agregar insalubridad colectiva, y lo que aún es peor, propiciarla desde el Estado.
Por lo que se ha conocido hasta la fecha acerca de estos sucesos, se ha recurrido a un grupo de "Fuerzas de seguridad especializadas" a efectos de controlar una situación en donde había un vecino armado dando disparos al aire o con la posibilidad de hacerlo ya que, por los dichos, hubo vecinos que habían dado cuenta de ello y de que se trataba de una persona medicada psiquiátricamente.
Todo indicaría que un escuadrón o grupo entrenado para situaciones especiales debía haber controlado fácilmente esta situación que por otra parte, viéndola en retrospectiva y con los elementos que da el correr del tiempo, nada indica que haya sido una situación inmanejable o de riesgos ingobernables para un grupo entrenado supuestamente para resolver eventos de inseguridad de mayor complejidad.
Para nuestra población, de manera natural e instantánea ante estos hechos, cae de maduro la idea de abuso de autoridad o terrorismo de Estado. En el mejor de los casos inoperancia y mala praxis.
Esto indica que a quienes deberían protegernos se hace imposible no temerles, sin dejar de ver la inseguridad que causa estar infiriendo que ante una potencial situación de amenaza que pudiera requerir fuerzas de seguridad confiables, entrenadas y preparadas, apenas tenemos esto.